Vamos a la Playa pa curar a Charlie

Playa de Bolonia

Charlie se había puesto bastante malito durante el mes de Agosto, con un diagnóstico de bronquitis aguda que unida a su alergia a los ácaros del polvo le habían dejado en un estado bastante deteriorado, con una tos continua que cada vez iba a peor. 

Intenté explicar durante semanas que el niño debía salir a la calle, ya que desde que dejó de trabajar la mamá en Agosto, Charlie pasaba la mayor parte del día encerrado en el cuarto de la pensión del pueblo con ella. Ni siquiera le dejaba ir a la Escuela de Verano, ni a los Cursos de Natación, lo ha tenido prácticamente todo el día allí metido, y cuando salían era ya por la noche, cuando ya hacia algo de frío, y lo sentaba en una silla mientras charlaba con las amigas. Ya ves que plan para un niño de cuatro años. Tan solo un par de días en todo Agosto lo ha llevado a la playa, y fue cuando ya estaba anocheciendo. 

También intenté explicar que el cuarto donde duerme habitualmente tenía que ser ventilado a diario. El pediatra también nos lo explicó, que el niño tenia que salir, respirar aire fresco, ir a la playa, y demás. Pero ni caso, solo sirvió para que la madre se pusiera a la defensiva, diciendo que ella sabía cómo cuidar de su hijo, y que en realidad todo lo que necesitaba era descansar, la excusa perfecta para que ella no se tuviera que levantar temprano por la mañana, algo que le cuesta muchísimo. 

El viernes me acerque por la pensión porque eran más de las 11 de la mañana y el niño no había salido aún de allí, y me encontré con que Charlie estaba aún metido en el cuarto, con las persianas prácticamente cerradas, mientras afuera había unos trabajadores del Ayuntamiento que estaban arreglando la calle usando un generador sumamente ruidoso, y cuyo escape de humo iba a dar cerca del único hueco de persiana abierta. Si alguien hubiera pretendido hacer todo lo contrario de lo que nos había aconsejado el médico, no se le hubiera ocurrido nada mejor. 

Playa de Bolonia


Charlito en la Playa de Bolonia
Así que el sábado decidí llevarlo a Bolonia, donde ha estado 5 días respirando el aire puro de la mañana (curiosamente Charlie se levanta por sí solo antes de las 8 de la mañana cuando duerme conmigo),  yendo a la playa, visitando lugares preciosos. Luego en el apartamento que habíamos alquilado, hemos estado estudiando y repasando en preparación para el próximo curso (durante este verano ha conseguido casi terminar varios libros de actividades escolares, como un campeón). Y hemos comido muy bien, y descansado mucho. Charlie se sentía super a gusto allí.

Aunque llovió unas horas durante la primera noche, toda esa zona de la costa atlántica entre Bolonia y Tarifa se ha librado milagrosamente de los efectos nocivos del vendaval que azotaba el resto de la península, y estuvimos disfrutando de un tiempo excelente, sin demasiado frío ni calor, y con unas aguas templadas, limpias, y transparentes. Viniendo de Marbella me sorprendió lo clara que estaba el agua, con bandadas de peces a pocos metros de la orilla. 

Charlie con libros estudiando
La mejoría ha sido espectacular. Aunque hay que reconocer que el sitio es algo carillo (¿dónde no lo es estos días?), solamente por ver como Charlie se recuperaba, el viaje ha merecido totalmente la pena, y como añadido nos lo hemos pasado genial. Nos llevamos muy buenos recuerdos del lugar. 

A pesar de encontrarse mucho mejor, a la vuelta he llevado a Charlie a otro médico por lo privado, quien ha confirmado un diagnóstico de bronquitis aguda, le recetó un tratamiento, y que ha vuelto a recomendar que al niño le dé el aire fresco, y que esté en un ambiente ventilado. 

Espero fervientemente que esta vez vayamos a seguir sus recomendaciones. 


Actualización:

Por desgracia no ha sido así, y la mamá sigue insistiendo en que Charlie necesita "descansar", lo que significa que se levanta tarde, muy tarde, pasadas las 11, y se queda encerrado la mayor parte del día en la pensión. La tos se le ha vuelto a empeorar, y cualquier intento de hacer ver a la madre que debe seguir las recomendaciones de 2 médicos de ventilar la habitación y airear las sábanas a diario, solo ha servido para que me responda muy enfadada a gritos que ella no es ninguna sucia y que sabe perfectamente como cuidar de su hijo. No necesita ninguna recomendación de ningún médico, ni mucho menos mía.  

Deseando que empiece el Cole de una vez, porque de esa manera por lo menos Charlie va a tener que salir por la mañana, pero visto lo visto, tampoco lo tengo claro.  

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