Pasamos las Navidades en Madrid. Visitamos El Escorial, Zarzalejos, Los Peñascales, donde Charlie quedó impresionado con las huellas de los cerditos salvajes y los remolinos del río (y papá recobró la paz interior después de muchos meses), ... Recogimos el coche en el Aeropuerto de Málaga. Tardamos algo más de la cuenta en llegar a Madrid porque Charlie quería parar en todas partes. Tocando el piano en casa de Nacho en Zarzalejo. Belén en El Escorial. Al principio a Charlie le daban miedo los cerditos, y no se quería ni acercar. La Sierra como que da mucha hambre ... Transformer en la Plaza de España Merienda en el VIPS de la Plaza de España Bolita de NocheBuena
Pasamos un dia muy divertido en Sierra Nevada , donde nos afectó el " mal de altura ", a cada uno de una manera. Mientras a Enrique y a mi nos dio por reír (aunque este no parecer ser uno de los síntomas típicos), los niños sufrieron una regresión a su época de bebés, y en vez de construir Muñecos de Nieve, se dedicaron a destruirlos mientras balbuceaban sonidos incomprensibles (tampoco un síntoma típico). También hay que hacer constar que salimos esquilmados de allí, pero los peques se lo pasaron de lo lindo, y eso no tiene precio.
Charlie me pidió ir a visitar a Bob Esponja antes de empezar el cole, así que venga, de viaje a Madrid, al Parque de Atracciones , que ya conocíamos del año pasado , Nos lo pasamos genial. Nos subimos en chiquicientas mil atracciones, Repetidamente. Yo acabé reventado, y Charlie estaba super cansado, pero muy contento. De eso se trataba.
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