Un susto tremendo
Descubrir de golpe y porrazo que tu hijo sufre una alergia, que le produce unas reacciones terribles, es la peor experiencia que se puede tener. Charlie estaba bien, tan solo se le había puesto en la cara unos puntitos rojos después de comer un poco de frutos secos. Pero transcurrida como una media hora estornudó, y al momento empezó a inflársele la cara muy rápidamente, en tiempo real, hasta el punto de que apenas se le veían ya los ojos. Le agarré en brazos y salimos corriendo a la calle junto a su hermanastra Sofía, hacia el Consultorio que estaba en ese momento cerrado. Tampoco había taxis, pero por fortuna la vendedora de cupones de la ONCE se encontraba justo allí, y se ofreció a llevarnos en coche. Esos quince minutos de viaje hasta el Hospital fueron los más largos de mi vida. Charlie no paraba de llorar, y me preguntaba: ¿por qué papá?, ¿qué me pasa? ... Cuando llegamos al Hospital me metí corriendo pidiendo a gritos un médico. Las enfermeras me pidieron que m...